Ante todo, el calor, es una sensación, importantísima, porque es, por
una lado un sensor que nos alerta que
nos alejamos de la franja de seguridad en la que podemos vivir y dentro de esa franja
es una sensación
de disgusto y placer que hace al bienestar más que a la vida. mientras la primera es de vida
o muerte también
es bastante instintiva, la segunda, en cambio se trata de mejorar la
experiencia, con astucia, imaginación y conocimiento. podríamos hablar de sintonía gruesa y sintonía fina. podemos
modificar el clima y su sensación , con algunos simples trucos. que se hacen con
la mente, actuando sobre el cuerpo o sobre el ambiente.
LA MENTE:
En principio, asumir las diversas
sensaciones térmicas,
frío, fresco, amable,
calurosos y soporífero.
distinguirlas, habitarlas, familiarizarse, encontrar los límites de uno y la
temperatura ideal y apreciar los cambios, la ducha es un buen lugar para
practicar. cada una de esas sensaciones, actúan principalmente sobre la piel, y tienen sus
matices, y cuando nos son apreciables, ya no son tan molestas. luego hay puntos
claves para refrescar un cuerpo humano como para calentarlo.
EL CUERPO:
La gran masa calórica está en el torso. eso hay
que abrigar para no perder calor, y para refrescarse hay que buscar las venas
cercanas a la piel, muñecas y tobillos. el agua es perfecta para
refrescar estas zonas y todas, ya que al evaporarse consume mucha energía, y si a eso le agregamos
viento, la evaporación es mucha y refresca mogollón. para prolongar el
tiempo de acción,
se aplica a la piel alguna tela mojada que queda mojada y trabajando en
refrescar mucho más
tiempo.
LA ROPA, y LOS ACCESORIOS:
Las telas que nos cubren, también conocidas como
ropa, por sus materiales y sus colores hacen gran control de temperatura. no sólo abrigan, también refrescan, no son
para cubrirnos los pudores, son para protegernos. (((Un beduino en el Sahara, a
48 grados, bien tapado con telas claras, que respiren, no padece calor como un
esquimal no padece frío con su sobretodo de foca en los 48 del
desierto polar ártico.)))
Los colores oscuros absorben abrumadoras cantidades de calor de los rayos del
sol, los claros no. La respirabilidad de la tela también es clave, porque el
paso del aire refresca porque se lleva el calor. así mismo en el sopor
acuciante de de los días sin viento, se puede disponer de un abanico,
maquinita manual de viento. La sombra ayuda mucho también, la tecnología que la proporciona
se llama, acertadamente, sombrero.
OTRAS COSAS DEL CUERPO:
El movimiento, genera calor, y también generan calor los
alimentos. y aquí
la paradoja energética
de que el movimiento consume la energía que trae el alimento. en cualquier caso, es
bueno comer poco para evitar calor, y pocas calorías, lo dice su nombre. el alcohol también las tiene, por eso
los escandinavos beben como cosacos. pero es a través de la piel que
ocurre el mayor intercambio de temperatura. mojarse o acostarse sobre una
piedra fría
refresca mucho, al punto que no debe nunca uno dormir con la espalda o el pecho
contra la piedra fría. Chupa demasiada temperatura y se siente como
tuberculosis.
EL AMBIENTE:
Hay una temperatura que además de estar dentro de
la franja vital, da placer. es una zona muy pequeña y variable, es incluso cuestión de gustos(zonas,
razas, costumbres tienen bastante que ver. pero creo que por lo general, para
nuestras latitudes y costumbres podríamos situar
alrededor 22 grados. Donde la temperatura y su sensación no es ni fría ni caliente, no
solo no despierta alertas sino que además, da gusto. Uno puede concentrar en la piel y
gozarla la sensación.
ocurre a menudo en nuestra querida buenos aires, y, lograrla en casa resulta fácil todo el año. Tiene estrategias
y herramientas distintas en verano y en invierno, pero se basan en los mismos
conceptos térmicos.
se trata a grandes rasgos de administrar la calor. hoy, vamos a hablar del
verano, ya que como dijo el belga Julio Cortázar, la canícula impera en la metrópoli. Se trata
principalmente de evitar los calores que arrojan sobre nuestra casa el sol. y
de aliviar la acumulación inevitable de ese calor en los materiales de
casa lo más
rápido posible, sobre
todo una vez que el sol bajó y, entonces, si refrescamos, ya queda fresco. para
ello contamos con varios aliados, principalmente, la sombra, el agua, el viento
y las plantas.
SOMBRA:
La mayor parte del calor en la tierra
nos llega atravesando el espacio vacío en forma de rayos del sol, su misma condición de rayos hace que
al interponer cualquier cosa en su línea directa nos proteja de ellos o sea, hacer
sombra. y por ende no se acumule toda esa calor, en ella durante todo el día, en nuestra casa.
una pared al rayo del sol, en un día de verano se calienta hasta bien adentro,
kilos y kilos de calor y queda horas devolviendo ese calor lentamente al ambiente.
Una que no le da el sol se calienta superficialmente y, las superficies se
frescan con facilidad. Una sombra la da cualquier cosa puesta entre la casa y
el sol. y detiene cantidades grandes de calor de llegar a la casa. adonde va
ese calor que no llega a casa, no lo sé. Reconozco que seguramente es el calor a algún lado vaya, pero al
menos no va a parar a casa.
LAS PLANTAS:
Las plantas dan sombra. ya por eso están bien, pero las
plantas, además,
transforman ese calor en crecimiento, o sea, Comen calor y lo hacen sombra. El
calor que cae sobre la planta no va a ningún lado, pasa a ser sombra y vida por eso las
plantas no se calientan, o alguna vez te subiste a un árbol y estaba
caliente como cuando te subiste al auto a las tres de la tarde en una soleada
playa de estacionamiento. Las plantas además están hechas de agua, y el agua es una gran
reguladora de temperatura. Las plantas además vienen con tierra, que también retiene una humedad
y es una fuente de estabilidad térmica muy amable. si no hay tierra firme, al menos
en macetas. las plantas entonces, pensando climáticamente, son gran lugar para guardar agua y
transformar el sol. además de las innumerables alegrías que dan y miserias
que alivian en otros aspectos.
EL AGUA:
El agua refresca cuando está fría y nos tiramos en ella,
obvio, pero su mayor aprovechamiento consiste en mojar y estar mojados (por eso
sudamos), no podremos vivir debajo del mar, pero podemos pasarla húmedos. nosotros y la
casa. Su efectividad consiste en que el agua, al evaporarse, se lleva muchísimo calor, lo
consume para cambiar de estado, entonces, al caer el sol, pegarle una regada a
la terraza, a las paredes, al piso le saca a la casa el calor del día. Dejar trapos y
toallas viejas mojados en el piso de la cocina, refrescan abundante y da mucho gusto
pisarlos descalzos. cuando hace demasiado calor, yo mojo hasta la biblioteca y
los libros, dejar la bañera medio llena ayuda < refrescar en el baño, y uno además se puede zambullir a cada
rato mantenerse alegremente mojado. si los pisos y las paredes absorben un poco
el agua que le tiramos mejor, cuanta más agua retienen, más agua evaporan, más energía liberan. y no hace falta mucha agua para ello.
es sorprendentemente poca, sobre todo si las superficies absorben, porque el
agua se queda en vez de correr hacia la alcantarilla. con pocos baldes se
refresca considerablemente un patio sobre todo si se cuenta con un aspersor o spray,
que por otro lado da muchísimo placer a la piel cuando es rociada. con
estos mismos conceptos, con piedras y agua y una corriente de aire bien
lograda, en el lugar más escondido al sol de la casa se puede generar
un espacio muy fresco, una heladera que no se apaga nunca, mientras se mantenga
húmeda, que si es bajo
tierra se mantiene mucho sola.
EL VIENTO:
El viento, como ya dijimos
ayuda mucho en la evaporación del agua y por eso refresca tanto, peo no solo por eso es
genial el viento, juega de varias maneras, en la liberación de calor de la casa, pero principalmente
llevándose
el calor que los materiales guardan del sol durante el día, esos asoman al
aire y el viento los arrastra y así da lugar a que se asome otro y arrastralo también. así funciona la conducción e calor, y también en la convección, que son los circuitos que se generan de aire por las
diferencias térmicas,
como las corrientes térmicas, funcionan a una escala considerable,
puede ser en un cuarto o en un valle, pero siempre está ocurriendo, y aunque técnicamente no es
viento, se le parece, y vamos a considerarlos como fluidos, que queremos conocer y
comprender para aprovechar o contrarrestar, con alguna ventanita astutamente
ubicada y abierta, o, de ser necesario un ventilador. esto va a permitir que
movamos masas de aire a través de zonas frescas (el patio) hacia la zona a
refrescar (el cuarto) y se vayan por donde quiere entrara el calor no permitiéndolo (el altillo) .
Teniendo estas aristas en cuenta se
puede actuar sobre la calor y nuestro sentir casi en cualquier lado y
mantenerse casi constantemente en una sensación térmica que no solo no alarma sino que da placer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario